Los mininos y las cajas de cartón

Imagen

  • A los mininos no solo les gustan las cajas, sino que las necesitan

Cuando se trata de cajas, no importa si son grandes, pequeñas, o de forma irregular, si hay un minino cerca, va a querer apoderarse de ella. Biólogos y veterinarios han dado distintas explicaciones al respecto, y gracias a esto, se puede decir que a los mininos no solo les gustan las cajas, sino que las necesitan. Los estudios han concluido que a los mininos les gusta la comodidad y seguridad de los espacios cerrados, especialmente cuando se encuentran en situaciones estresantes. Que el minino tenga cerca una caja o algún otro tipo de recinto, puede tener un profundo impacto en su comportamiento y en su fisiología.

La veterinaria Claudia Vinke, de la Universidad de Utrecht, en Holanda, es de los últimos investigadores en estudiar los niveles de estrés en mininos. Al trabajar con los mininos domésticos en los refugios de animales, Vinke ocultó cajas para un grupo de mininos recién llegados mientras privaba a otro grupo de éstas. Ella encontró una diferencia significativa en los niveles de estrés entre los mininos que tenían las cajas y los que no las tenían. En efecto, los mininos con cajas se acostumbraron a su nuevo entorno más rápido, estaban menos estresados, y estaban más interesados en interactuar con los seres humanos. Esto tiene sentido si tomamos en cuenta que la primera reacción de casi todos los mininos ante una situación estresante, es retirarse y esconderse.

Es importante tener en cuenta que, en general, los mininos no son buenos resolviendo conflictos, es decir, en lugar de buscar una solución, tienden a huir de sus problemas o evitarlos por completo. La caja, en ese sentido, puede representar la zona de seguridad, un lugar donde las fuentes de ansiedad, hostilidad y la atención no deseada, simplemente desaparecen. Además de las cajas, los mininos pueden elegir cualquier lugar extraño para relajarse, algunos se recuestan en el lavabo del baño, otros prefieren los zapatos, las bolsas, cajas de huevos y otros espacios pequeños.

Otro motivo para que a tu minino le gusten especialmente las cajas pequeñas, es el frío. De acuerdo con un estudio realizado en 2006 por el Consejo Nacional de Investigación, la neutralidad térmica de un minino doméstico es de 30 a 36 grados centígrados. Ese es el rango de temperatura en el que los mininos que están “cómodos” y no tienen que generar calor adicional para mantenerse calientes o gastar energía metabólica en el enfriamiento. Ese rango es 20 grados más alto que el de nuestra temperatura, lo que explica por qué nunca ves al minino de tu vecino tirado en la calle asoleándose. El cartón corrugado es un gran aislante y los espacios pequeños obligan a los mininos a hacerse “bola” para ayudar a conservar el calor del cuerpo. Así que ahí lo tienen: las cajas son aislantes, sirven para aliviar el estrés, son lugares cómodos donde los mininos se pueden esconder, relajarse y dormir.